Nota biográfica


León José Sánchez Quintanar y Sánchez-Nieto nació en la Mota del Cuervo (Cuenca) el 20 de febrero de 1801. Cursó sus primeros estudios en la ciudad de Cuenca y marchó a Madrid para estudiar medicina y cirugía en el Real Colegio de San Carlos. Obtuvo el grado de bachiller en 1832. Entre sus maestros podemos mencionar a Pedro Castelló, Sebastián Aso Travieso, Ramón Capdevila, Juan Mosácula y Antonio Hernández Morejón. Estos dos últimos dejaron en él una profunda huella que le influyó a lo largo de su carrera profesional. Ayudó al primero en la redacción de su Fisiología humana, y al segundo, de su Historia bibliográfica de la medicina española.

Siendo aún estudiante comenzó a recopilar datos para la confección de sus repertorios Biblioteca Médica Hispano-Lusitana y Biblioteca Quirúrgica Hispano-Lusitana, que continuaría a lo largo de su vida.

En junio de 1844 fue nombrado catedrático del Colegio de Prácticos en el Arte de Curar de Sevilla, donde impartió las enseñanzas correspondientes a la anatomía, patología, clínica quirúrgica y vendajes durante el curso 1844-1845.

El 17 de noviembre de 1846 se le designó catedrático de historia natural médica de Santiago de Compostela y el 21 de diciembre del mismo año pasó a ocupar la cátedra de patología quirúrgica de la Universidad de Valencia, donde permaneció hasta su muerte, acaecida el 16 marzo de 1877 a consecuencia de una apoplejía fulminante.

La producción científica de Sánchez Quintanar presenta tres facetas distintas. La primera comprende sus trabajos estrictamente médicos; la segunda, los relacionados con la enseñanza universitaria y los informes y planes de estudio; la tercera, los trabajos historicomédicos y, en especial, sus repertorios biobibliográficos.

De entre las relacionadas con la práctica y la enseñanza clínicas destacan las tituladas: Nuevas consideraciones teórico-prácticas acerca de la inflamación ilimitada o no circunscrita llamada flegmón difuso, editada en 1861 y La inflamación al alcance de los cursantes de cirugía, impresa en 1871 y dedicada a su maestro Juan Mosácula. Ambas contienen una recopilación de las materias impartidas en sus clases de la Facultad de Valencia, lo que permite observar el nivel de la docencia en nuestra Universidad en la segunda mitad del siglo XIX.

Mención especial merece su comunicación al I Congreso Médico Español, celebrado en Madrid en 1864, en la que describe una intervención realizada en un niño de Gilet de 15 años de edad, de la que Sánchez Quintanar afirma ser: "...la primera amputación de la pierna por la articulación que registra la historia de la cirugía, por el procedimiento a colgajos laterales semicirculares, con separación u oblación de la rótula o membrana sinovial".

Su principal aportación, sin embargo, consiste en sus repertorios histórico-médicos titulados Biblioteca Médica Hispano-Lusitana y Biblioteca Quirúrgica Hispano-Lusitana, que han permanecido inéditos hasta hoy. Comprenden seis gruesos volúmenes manuscritos en los que incluye información sobre autores no recogidos en los repertorios clásicos de Hernánmdez Morejón Y Chinchilla y rectifica en muchos casos las obras de ambos, en especial del segundo. El total de autores contenidos es de 1.215 de los que ofrece datos biográficos, bibliográficos, análisis personal del contenido de sus obras y, en ocasiones, adjunta documentos notariales, partidas de nacimiento, testamentos y cartas autógrafas, como en el artículo que dedica a su querido maestro Juan Mosácula, o a la controvertida figura de Oliva Sabuco de Nantes, en cuyo caso se decanta por ella como autora de la Nueva Filosofía de la Naturaleza del Hombre.

Estos repertorios convierten a Sánchez Quintanar en el eslabón que enlaza la historiografía médica valenciana de la primera mitad del siglo XIX, representada por Chinchilla, con las generaciones de las últimas décadas en las que destacan Juan Bautista Peset y Vidal y Faustino Barberá.

Como bibliógrafo reunió una importante biblioteca en la que destacan los impresos médicos y en especial los raros de los siglos XVI a XVIII. Tras su muerte su biblioteca pasó a sus hijos, quienes, a instancias del entonces decano de la Facultad de Medicina de Valencia, Nicolás Ferrer y Julve, la legaron a dicha escuela. Comprendía un total de 1.250 impresos, 42 manuscritos y 28 colecciones de revistas. Este legado constituye por su rareza y riqueza, uno de los fondos más importantes custodiados actualmente en la Biblioteca y Museo Historicomédicos de Valencia.

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